
El otro libro tiene carácter de ensayo crítico sobre tema muy lopesco: la creación de una conciencia "nacional", a partir del análisis de varias comedias, según índice:
De los dos quevedos, merece la pena asomarse a la recopilación de los mejores trabajos de Antonio López Ruiz, que empezó investigando –con José Manuel Blecua– sobre Quevedo y los franceses y extendió sus pesquisas a otros muchos campos: Pellicer, Quevedo y Andalucía, las migajas sentenciosas, etc. Hubo hace más de diez años una primera recopilación, que supongo agotada, de esta batería de estudios imprescincibles, a los que acompaña –veo– la propia vieja tesis mentada.
El otro libro al que debo hacer mención es la nueva edición de Fernando Cabo Aseguinolaza de El Buscón. No voy a hacer ningún equilibro especial para decir lo que es justo: el editor –aunque no sea un quevedista a tiempo completo y se le escapen muchos detalles– es un fino investigador que hace las cosas bien, como demostró en una primera edición de la obrita picaresca ya hace tiempo, de la que la de la RAE es hijuela crecida y comprometida. Merece una reseña sesuda, que irá en otro lado.

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