Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 21 de abril de 2011

Empanadillas de berenjena (comidas de pascua)

Peras General Leclerc (la
manzana allado,  para
comparar
 tamaños)






La receta que iba a presentar era la de las berenjenas rellenas, pero las berenjenas son mucho más complicadas de lo que parece, y en mis recuerdos se salvan pocas, algunos rebozados de Córdoba, algunas rellenas de Valencia.... En Córdoba me aseguraron que las enharinaban como harina de arroz, que da mayor rigidez al frito; pero me extrañaría mucho que en la tradición árabe haya sido así. 


En cuanto al relleno: las valencianas iban rellenas de verduras, y utilizaban las muy excelentes de la tierra. Además de estar en la tradición cultural de muchas gentes, se cultivan en toda la cuenca del Mediterráneo; quizá por eso hasta he leído algunas monografías sobre la cocina de la berenjena; en la que ilustra esta entrada, Voyage de L'Aubergine, hay más de un centenar de recetas –turcas, provenzales, italianas....–, pero se asemejan todas sobremanera. En fin, hice las berenjenas, simples, a mi manera, como ya diré, que da por resultado un excedente de relleno. Pues bien, con ese excedente de relleno –carne de berenjena, bonito, pisto de tomate, aceitunas negras....– he hecho empanadillas. Es lo que va, como comida de pascua, para seguir la tradición que no la devoción. 

La empanadilla se rellena –hay masa que se vende ya hecha, otra congelada, también se puede hacer.... y se pone en el horno, quedan menos aceitosas que si se fríen, aunque hay quien las prefiere más untosas, a fuego medio –nunca a más de 190º– durante unos veinte minutos, después de haberlas untado –dedo, servilleta o pincel– con aceite de oliva, para que se doren, cosa que se debe observar para sacarlas.

La comida que se sugiere: empanadillas de berenjena con ensalada y peras al vino, que son las clásicas peras del general leclerc –duras, grandes y dulces–, hervidas con vino tinto, azúcar o fructosa y medio limón, hasta que el vino se reduzca a la mitad o más. Una rama de canela antes de que se enfríen. Pan de semilla y refresco de limón natural.


1 comentario:

  1. Pablo, estoy esperando ese libro de recetas. Con fotos incluidas!

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