Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

sábado, 6 de agosto de 2011

15-m


Una carga policial ha deshecho los restos de un 15-m debilitado y arrinconado en Madrid. La carga fue, por lo que nos han enseñado, desproporcionada; la presunta provocación de los manifestantes solo se apreciaba en sus brazos levantados.... Creo que hace falta replicar varias cosas.

En primer lugar. El 15-m no son solo esos centenares de manifestantes madrileños, como tampoco es el PP lo que hace uno de sus representantes –pongamos que Camps– ni el PSOE lo que dice un corrillo de sociatas. Aquel grupo de gentes disueltas a palos, porque entorpecían la vida de Madrid, son un testigo del malestar que atenaza a buena parte de la sociedad española.

En segundo lugar. Parece que se reclama que quienes apoyan el 15-M se muestren, actúen, etc. a la manera de los partidos políticos y demás instituciones –inútiles, corruptas o anodinas, las más– lo hacen; o como comenta Rubalcaba, que hablen desde algún lugarcillo establecido, para integrar sus comentarios como una opinión más en el mundillo político. Si así se hiciera, el 15-M empezaría a disolverse como un azucarillo en el agua. Nació y ese es su modo de ser como algo aparte de la parafernalia de los partidos políticos.

En tercer lugar. No se debe esperar, por tanto, del 15 M, un sistema constitucional, un nuevo grupo parlamentario, unos estatutos que se avengan con las normas al uso, etc., porque eso sería entregar la indignación a quienes la provocan. Cuando quienes tienen la sartén por el mango, a través de la prensa, radio, TV, etc. dicen cómo habría de ser esa protesta, cómo canalizarla, etc. me recuerdan a los mostradores de Iberia o a las normas de reclamación de Hacienda, que no solo te dicen como tienes que protestar, sino que además te entregan un impreso para que lo hagas en el espacio que ellos consideran adecuado y, lo que resulta ya más chistoso, con el lenguaje viciado e incomprensible que ellos usan. Es el modo más rápido de anular o amortizar cualquier protesta que, por supuesto, resuelven ellos mismo meses más tarde, contraviniendo de raíz un principio básico de la justicia.

Es bastante fácil imaginar que lo que esperan las autoridades y los voceros del sistema de cualquier signo es que los evidentes signos de debilidad, incoherencia, etc. que vayan asomando sirvan de roedores del 15-M, para darles el empujoncito final –sobre todo si es a mediados de agosto, con el país desperdigado o adormilado– y cacarear todo tipo de reproches.

Si se hiciera lo mismo con cualquiera de los poderosos sistemas políticos al uso, hace tiempo que las cárceles no darían abasto: ¿no hay en el PP gentes con antecedentes penales?; ¿no se equivocan ejecutando y expresándose en el PSOE?; ¿no resultan agresivos, impertinentes, fuera del mundo actual los de Bildu?; ¿no son utópicos los de IU?....

¿Por qué reclamarán para quienes se han indignado modos de ser y de actuar que ellos han sido incapaces de cumplir mínimamente durante más de treinta años, aun contando con todas las herramientas del poder?

4 comentarios:

  1. La necesidad de hacer aparato (y de control). También de acuerdo

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  2. Lo que escribió Schiller hace ya siglos en sus Cartas, "Vive con tu siglo, pero no seas juguete de tu siglo; da a tus contemporáneos, no lo que ellos aplauden, sino lo que necesitan."

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  3. Muy cierto incluso para una persona tan alejada del movimiento SOCIAL que supone el 15- M. Los clasistas cuando quieren montarse en el camión de las libertades, utilizáis las palabras. Lástima que en otros lares no creas en igualdad o justicia. Es una auténtica pena.

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