En el próximo número de la revista VOZ Y LETRA aparecerá la primera entrega de mi reseña o catálogo de los manuscritos sobre tema chino en la Biblioteca Nacional de España, que empezó por ser un trabajo lateral para doctorandos de nacionalidad china –la mitad de mi antiguo curso del máster era de alumnos chinos, y algún coreano– y terminó enredándome en cuestiones cada vez más complicadas, que conoce bien quien se haya sumido en este tipo de tareas. Lamentablemente, perdí a una de las personas que me ayudaba en la investigación inicial, de esa nacionalidad, y me tuve que plantear estudiar y aprender chino yo mismo. Y en esas estoy.
En estos momentos preparo la segunda entrega, que completará la parte de manuscritos; pero los hijuelos nuevos se llaman: impresos, mapas, ilustraciones...., todo aquello que parecía o era accesorio o circunstancial en un primer momento y que, poco a poco, se fue convirtiendo en terreno muy interesante en el que había que entrar, explorar, conocer.... Yo son tres veces las que he viajado a China y he intentado experimentar directamente la sensación de ver y vivir lo que conocía por la historia y los documentos. Preparo, si todo va bien, dos nuevos viajes a dos zonas que todavía no conozco: la de Xiamen-Formosa o Taiwan, la de Mongolia (interior, como dicen). Y he procurado conectar y hablar, primero, con el grupo de sinólogos catalanes; luego, con mis antiguos colegas de la UAM en el departamento de lenguas orientales, particularmente con Taciana Fisac.
Los trabajos gustosos van a la procura de lectores gustosos. Este cuadernillo es un lujo, Pablo. Me repito, lo sé. Pero es para que no vuelvas a cerrarlo aunque descienda el número de visitantes.
ResponderEliminarGracias, Concha. La verdad es que –lo he visto cuando he leído tu comentario– ha vuelto a subir, otra vez, por encima de cien.... Misterios.
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