Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 26 de octubre de 2010

Romance correntío, el del buen amor

Si voy a tener amores
que lo sean de verdad
con su poquito de escándalo
y su qué de murmurar,
a escondidas lo que importa,
que se sepa lo demás;
tú jovencita engañada,
rijoso yo y muy procaz,
pervertido por la vida,
nada en la universidad.
Versos van, versos vienen,
y todo para engañar.
Que cuando tú te descuides,
te cogerá por detrás,
te dirá cosas bonitas
y al catre te llevará...

– ¿Y que es catre, profesor?
Catre no es más que un lugar
donde se está relajado
leyendo libros y tal...

Tal es lo que me da miedo.
No te tiene porque dar,
que ya usó de ello Cervantes, 

se encuentra a veces en Kant...
–¿Tan guarro Cervantes era?
Y Góngora mucho más,
hacía bellaquerías
 

por los portones de atrás,
jugaba a coser los hilos
y se ponía un dedal,
viajaba a Extramadura
con mucha facilidad,
montaba en cabalgaduras....

Qué manera tan extraña
que tienes para explicar...
¿pues por qué a cuento de Góngora
 

me tengo que desnudar...?

Se nos unieron los ojos,
no los quiero separar,
se nos unieron las bocas,
aprendimos a besar,
se me fugaron las manos,
no las puedo rescatar,
tomé las suyas en prendas,
y las puse en buen lugar;
algo hubo de lucha entonces,
no lo puedo recordar:
un caballero se rinde,
un sinvergüenza jamás;
predican que esto no se hace,
yo no quisiera parar,
si esto no se hace, pregunto,
¿a qué hemos venido acá?;
ya me sé todos los verbos,
he aprendido a cocinar,
he escrito libros muy gordos,
los árboles sé plantar,

reverencio a los decanos
puedo escribir mucho más,
gente triste no me gusta,
y ya no quiero llorar...

Ojos de los que prendido
he vuelto a ser y a soñar,
no os vayáis ya nunca lejos,
no me dejéis de mirar,
en ese pozo que brilla
quiero mis redes echar;
y mientras pueda, dulzura,
y mientras pueda, cantar;
amores siempre y amores
amores y nada más.

2 comentarios:

  1. A mí me suena que existe por ahí el "Romance del caballero burlado" o algo parecido. Tenga cuidado, profe, que nunca se sabe...

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  2. el profe del romance a todas luces no soy yo, y soy el rapsoda

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