Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 8 de junio de 2010

Mozart, concierto para piano nº 11, K 413, 2 largueto


No hace falta que intente nuevos versos; 
escucha las palabras que no digo:
en el largueto de mozart el piano
hace ya mucho tiempo que las dijo

No hay más que te pueda contar si en tanto
que por tu vida vas mi vida sigo.
Mira: en madrid invierno está llegando,
ayer cubrió con lluvias el Retiro;

deja que suene el piano de mozart,
que el viento abra el azul de los caminos;
invierno dejará la tierra yerma,
los árboles desnudos y ateridos.

Mozart lo dice todo mientras tanto.
No temas al invierno. Estoy contigo.

(Madrid  9 de noviembre del 2009)


3 comentarios:

  1. Pues mire que sé, por sus páginas electrónicas y demás, que es usted el poeta, especialista impecable en versos y ritmos varios, pero a mí me sonaría mucho mejor el poema si escribiera “el / este invierno”, “el / este otoño” y mucho más evocador y sugerente aún “un invierno”, “un otoño”, “una tristeza”, a la manera clásica -tal vez la suya sea más moderna-. Sus razones técnicas tendrá pero, como el que es poeta regala sus poemas, yo me hago con el suyo y lo cambio a mi manera, sin su permiso porque ya lo hago mío, para escucharlo mejor. Es un poema bello y delicado. Gracias por publicarlo aquí. El primer verso es precioso y ahora me recuerda, no sé por qué, el también precioso verso de Joan Fuster (poeta y escritor de textos muy interesantes, que podría traducir usted algún día), “jo t’intentava noms i altres carícies” (Criatura dolcíssima).

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  2. No suelo entrar en comentarios que parecen ejercicios de autocomplacencia por mi parte...; pero la verdad es que los nombres sin determinación (el/este...) berían tener la apariencia de nombres de personas, d epersonificarse, y por eso van así. Estoy traduciendo o, mejor, ensayando versiones de poesía catalana actual; en el bloc una hay de Gemma Gorga; en mi mesa de trabajo están Susana Rafart, Vinyoli (no me gustan mucho las versiones de Marzal), cosas sueltas de Gabriel Ferrater...; de modo que le agradezco la sugerencia. Y los restantes comentarios. Este bloc, muy joven, quizá le interese saberlo, ronda las cien entradas diarias.

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  3. la errata es "deberían tener la apariencia"... "de personificarse". Susanna lleva dos enes en catalán.

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