Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 16 de junio de 2010

Almacén de dobletes para torturar máquinas

Ya señale en nota lateral que no se hiciera mucho caso del corrector del WORD y otros programas, confeccionado por un informático de pocas miras filológicas. Le he sometido a la prueba de los dobletes y casi se me vuelve loco subrayando. Por eso me he resuelto a dedicar algunas entradas sistemáticas del cuaderno a los dobletes –a veces tripletes, como el de roo/roo/royo, del verbo “roer”– ya que no siempre asiente uno a lo que lee en los libros académicos, aún con ese maravilloso regalo que es la monumental nueva gramática, obra de consulta y no de lectura, en la que tanto se concede al habla viva actual.  Hasta el feísimo “solapar”, que ha invadido los usos de “coincidir” y del desterrado “traslapar”, se admite, eso sí, en abrazo con el que ya nadie recuerda, al menos en el español peninsular:  “Para dar cuenta de estos solapamientos o traslapes , ciertos autores entienden…  “ (p. 721). He visto que “traslapar” aparece con naturalidad, sin embargo, en textos cultos hispanoamericanos; Margit Frenk, por ejemplo, lo usa.

He aquí algunos de los dobletes con los que torturé a mi procesador. He tachado lo que me reconvenía el procesador, pero  se entiende que todo lo que sigue es correcto, todo;,y que el sistema del "blog", una máquina al fin y al cabo, no me deja subrayar.  Yo aconsejaría utilizar de preferencia la forma de la primera columna, por la razón de la mayoría que así lo hace, que a su vez suele preferir la forma más eufónica, que a su vez sufre fuertes presiones de la razón analógica.

riguroso      o             rigoroso
se gloría     o             se gloria        de “gloriarse”
auxilíe         o            auxilie          de “auxiliar”
agría            o            agria             de “agriar”
cimiento      o            cimento         de “cimentar”
empariento   o           emparento     de "emparentar"
hiberna         o           hibierna         de "hibernar"
hender           o          hendir
cerner            o          cernir
descuella       o          descolla    de "descollar"
el viceversa   o           la viceversa
adecua           o          adecúa
toda asustada      o     todo asustada
medio engañada   o    media engañada
Y ya saben ustedes, las máquinas son tontas, en el sentido pleno del término; no se crean nunca lo que dicen. El listo es el que las hace. Seguiremos haciendo un inventario de dobletes para trastornar máquinas, en defensa del arte; y cuando ya no los haya (calculo que sería de unas tres mil entradas el diccionario de dobletes, no sé si alguien lo está haciendo, habrá que preguntarle a Ignacio Bosque, cerebro lúcido de estas empresas), los forjaremos, ya saben, creando adverbios en mente con sustantivos prohibidos (“amarillamente”), aplicando sufijos en lugares prohibidos (“des-fiel”, "desbonito"), etc.

A esta entrada vamos a ponerle un decorado playero, porque a lo mejor este año el verano no viene y lo tenemos que disfrutar de oídas (la playa es la de Pantín).
Y le he quitado el rojo y amarillo de los colores, porque la selección española de fútbol ha perdido su primer partido en unos mundiales con Suiza –la de los dineros y las finanzas– y yo no sé cómo vamos a salir ahora de la crisis. He intentado algunas veces convencer a personas dúctiles y asequibles a la persuasión que en la mayoría de los casos (vean ustedes el título de mi "blog") era mejor perder que ganar; pero es una pareja léxica anquilosada en su antinomia, irracional, se diría que forjada por una máquina.

4 comentarios:

  1. Pablo, estos colores son un desastre!

    ResponderEliminar
  2. Congratúlese, que parece que el verano sí llega, aunque sé por su poema que no le gusta demasiado el calor. Yo espero que llegue un calor tórrido que nos deshaga a todos un poco y nos haga del montón.
    Para poder ser del montón el día de mañana, además de estos dobletes, nos tendrá que informar cuando tenga tiempo (sospecho que será nunca) sobre los próximos tripletes que en un futuro aparecerán: cuando los jovencísimos escriben mensajes o correos, yo ya no entiendo nada con sus abreviaturas y nuevos lenguajes. Que lo pase bien en sus aventuras y viajes.

    ResponderEliminar
  3. ¡Y que en verde se ve todo muy bonito y muy bieeeeeeeeeeeeen!. Gracias.

    ResponderEliminar
  4. Estoy con Chiqui; el rojo como color de tipo tortura mi fatigada vista. Please, change'em!

    ResponderEliminar