Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 19 de diciembre de 2012

"A Houellebeck se le lee en el metro parisino...."

A Michel Houellebecq se le lee en el metro parisino; sus novelas resultan apetitosas para el lector francés, que gusta de la contradicción, de la rebeldía dentro de un orden y que recuerda con placer el exquisito sufrimiento de sus malditos, cuyo pedestal quiere ocupar este novelista. Hete aquí, sin embargo, que Anagrama, un una colección que se llama "Panorama de narrativas", ha editado su poesía en extraña edición bilingüe, ya que el texto francés va a pie de página, y que al amor de esta edición han repicado con prontitud las reseñas de más de una página en los suplementos culturales mejor dotados, y el repique ha sido de campanas. 




Es agradable leer las disonancias de Houellebecq, sus ocurrencias, "boutades", y desplantes, modos modernos de negarse a hacer literatura y de esconder la tradición en la que se está incurriendo. Con frecuencia nos hace sonreír –alguna imagen, algún verso suelto...– y casi siempre mantiene el pulso métrico para que se lea con sonoridad y ritmo. En resumen sería algo que en los últimos diez años ha empapado toda la poesía peninsular, o buena parte de ella, con menor merecimiento para nuestros editores, que siguen escudándose en el prestigio de lo lejano, de lo francés. De acuerdo, sea así, pero vamos a decirlo llanamente, sin añadir reverencias algo inútiles, que además despistan al lector.

La versión española no deslumbra, a pesar de la nota de las traductoras, al final, y de los continuos intentos por mantener la frescura métrica del francés; es funcional y peca, como casi siempre, de haber intentado mantener la literalidad a toda costa. Se trata de un trabajo correcto y sin pretensiones.
























Elijo un poema para versión más libre
que va en alejandrinos hemistiquiales

La Route

Le ciel s'écartelait, déchiré de pylônes,
Et quelques réverbères se penchaient sur la route
Je regardais les femmes et je le voulais toutes,
Les lèvres écartées formaient des polygones.

Je n'atteindrai jamais à la pleine patience
De celui qui sait aimé dans l'éternel.
Mon parcours sera bref, erratique et cruel,
Aussi loin du plaisir que de l'indifférence.

Les plantes de la nuit grimpaient sur la verrière
Et les femmes glissaient près du bar tropical;
Dans le tunnel des nuits l'esperance est brutale,
Et le sexe des femmes inondé de lumière.


Se desgarraba el cielo quebrado por pilares
y alguna luminaria amagaba el camino
miraba yo a las damas y a todas las quería
sus labios entreabiertos dibujaban polígonos

jamás alcanzaré el pleno equilibrio
del que se reconoce eternamente amado
mi tránsito será breve, errático y cruel
muy lejos del placer y de la indiferencia

por el cristal trepaban las plantas de la noche  
damas se deslizaban en el bar tropical
brutal es la esperanza en el túnel nocturno
todo lo ilumina el sexo de las mujeres



5 comentarios:

  1. No lo conocía y me gusta mucho este poema. Habrá que leerlo.
    Muchas gracias por traerlo aquí.
    Bicos.

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  2. El poema tiene mucha mejor pinta que sus novelas; tan renombrado sigue, últimamente, que intenté leer sus novelas y, al no ser mi estilo ni mi gusto, me cansé enseguida sin poder terminar una. No comprendo el éxito salvo por aquéllo de que, en gustos, no hay nada escrito.

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  3. Por ahí he caminado esta mañana. Pero sin Houellebeck, que es un tostón (buena idea: lanzar sus libros a la Sena)

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  4. Pues ya se ve que se trata de una moda, por vuestros comentarios; lo que hay que saber es ¿por qué se pone de moda siempre algo así?

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  5. Creo que el éxito se debe a su sintaxis, más parecida a lo que se escribe en ordenador-mensajería, frases cortas, contundentes, que tienen mucho mérito, pero el español es de perífrasis largas y cuesta acostumbrarse a otras cosas ... o a la gente le cuesta leer frases largas, perífrasis algo más complejas, en este mundo de ahora que es el de la rapidez y la inmediatez. Creo que este autor tiene más estilo anglosajón moderno: corto, muchos puntos, contundente ... pero sin sutileza. Esa impresión me dio en lo poco que leí. Algún experto lector sabrá más.

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