Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 26 de julio de 2010

Protagonismo



Cuando dejas de ser protagonista
todo se vuelve mucho más sencillo;
cumples los días sin guión alguno,
lees los versos gustando de su ritmo,

contemplas a su paso la belleza
sin que ansiedad desasosiegue el pecho
y puede que hasta te interese el tiempo
como espectáculo que cambia el mundo

para que siempre sea original
y vayas disfrutando del camino;
pero es difícil conseguir no ser
protagonista de la propia vida.

Porque, si no somos protagonistas,
¿quién escribe estos versos y qué somos?



La foto había de presentar la caída del sol el día de Santiago sobre la playa de Pantín, pero se colaron los pies del fotógrafo... No estaba pensado ese protagonismo que afea el paisaje... ¿afea el paisaje o qué?

5 comentarios:

  1. Buena pregunta, la del verso! En cuanto a la de los pies...Quien te hace la manicura?

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  2. Siento decirlo, pero los pies del fotógrafo sí que afean bastante la foto (aunque todo puede arreglarse con Photoshop y otras moderneces del estilo). Los versos de arriba, eso sí, no hay quien los afee.

    Abrazos.

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  3. Nada ainda acabou ...
    como podes afirmar que já ganham os maus?
    Eu já sou pessimista, please, busco um pouco de esperança!


    jejeje ....



    gosto daqui. ...


    besos

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  4. Gracias a los comentarios; que ganen los malos no quiere decir que los que no lo somos tanto, tanto, no podamos tener nuestros rincones.

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  5. Otro comentario anterior creo que se perdió así que pongo éste similar.
    Usted lo ha descubierto y lo dice bien: cuando uno deja de ser protagonista, la vida recobra todo su sentido. Ha escrito un bello poema inteligente. Al final, no se lo acaba de creer y lo enmienda pero iba por el camino acertado, en mi opinión.
    Es muy difícil dejar a un lado lo que creemos que somos. Cuando nos apartamos a un lado, se contempla la belleza, se disfrutan los versos, los paisajes y las personas tal y como son, sin que intervengamos nosotros para distorsionarlo todo.
    Los deseos, ansiedades y pasiones -la pasión, tan ensalzada y tan cegadora- no nos dejan espacio alguno, nos dominan y nos hacen sus dueños. Ya lo saben bien las agencias de publicidad y las televisiones. Saben cómo despertar nuestros deseos, pasiones y ambiciones para fomentar la angustia y manipularnos a su antojo. Lo saben desde hace mucho ya.
    Enhorabuena porque sí, es usted el que escribe el poema, justo porque deja de ser protagonista y mira más allá y comprende mejor la vida. Lo que somos es otra cosa, algo mejor, y uno pasa la vida entera y a lo mejor aún no lo descubre por ser ¡protagonista!.

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