Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 8 de diciembre de 2011

Las chocolaterías de Burdeos

Una de las vanidades más simpáticas de los bordeleses es la de las chocolaterías, abundantes, sugerentes, a la altura de las boutiques más refinadas de las calles céntricas ("Cours de l'Intendence"), en donde uno se puede gastar un capital y enfermar de felicidad y chocolate. La variedad de chocolates y de su preparación es sorprendente. Todo comienza, por lo demás, por un olor que impregna los alrededores y sigue por el arte de los escaparates, del que doy buena muestra.
A este viajero hace tiempo que el doctor le dijo que bajara las dosis de azúcar; pero creo que es algo que los médicos tienen la obligación de pedir, como lo de no fumar, hacer deporte y esas cosas. Por otro lado, sabido es que el chocolate es un afrodisiaco, a las veces sustituto o acompañante de otros placeres peor admitidos en las sociedades burguesas, como la de Burdeos, en la que abundan –he aprendido hoy la palabra– los "bobos" ("bourgeois + boheme").





No hay comentarios:

Publicar un comentario