Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 13 de mayo de 2015

Por qué voy a votar a Podemos y a Carmena


Al parecer hay que justificar por qué se vota a podemos y no tanto por qué se vota a otros partidos. No lo voy a hacer como justificación, sino precisamente para ayudar a entonar a coro las razones de ese voto, de manera que quienes lo hacen se sientan reafirmados en su voto, aunque a veces sea algo temperamental. Las razones del temperamento están, en este caso, en nuestra historia reciente.
Ante todo, porque estamos deseando que haya gentes, personas, que, sin ese barniz político evidente que tanto nos ha castigado, saltan a la palestra, salen a decir lo que es clamoroso en la mayoría de la gente indignada: cosas tan sencillas como "nos han estado robando por todos lados", "nadie asume la responsabilidad del saqueo de los bancos", "siguen paseándose por la calle todos los que han incurrido en corrupciones evidentes", "¿cómo se compagina el despilfarro de millones con el paro y la precariedad en sanidad y docencia?", "sigue habiendo cinco millones de parados", "cada vez hay más distancia entre ricos y pobres", "el trabajo se ha convertido en semiesclavitud para los más humildes".... Centenares de preguntas de ese calibre. Hay un grupo de gente que las ha esgrimido, voceado y se ha comprometido a enfrentarse a todo ello.
En segundo lugar, porque la clase política anterior se ha enfrentado a ella como si fueran de la misma calaña –por lo menos son nuevos– y ha querido equiparar sus propios desmanes con lo que Podemos pretende. Disparate que irrita sobremanera, ¿cómo pueden argüir razones morales los viejos partidos para intentar desvalorara a Podemos?
En tercer lugar, por el hábito que tienen los viejos partidos, primero, de mentir descaradamente; luego, de engañar a la gente cuando se acercan las elecciones. La reiteración cansina de esa actitud permite que sepamos, antes de que abran la boca y sean del partido que sean, lo que van a decir, sobre lo que van a  mentir y a quienes van a atacar. Es aburrido, y falso.
En cuarto lugar, porque la nueva agrupación ha conseguido unificar rechazos y entusiasmos, casi casi por encima de ideologías más o menos enquistada; quienes comulgan con los restantes entusiastas de podemos se han  ido a otro guión, en donde lo que predominan son cuestiones como: que se depuren las responsabilidades de los corruptos, que haya honestidad y transparencia en las gestiones, que las diferencias entre ricos pobres no sigan aumentando, que se salvaguarden los servicios de educación y sanidad para todos.... También en este cajón, como en los anteriores, se pude continuar con la enumeración. Y nótese que pueden aplaudir estos principios votantes de todas las condiciones y partidos.


En quinto lugar, que se depure la poderosa clase política, con sus ramificaciones en las grandes instituciones (bancos, ejército, consorcios, magistratura, ayuntamientos y comunidades, etc.) para adelgazarla al mínimo, sustituyendo a los políticos por buenos gestores siempre que sea necesario; es algo, por ejemplo, que podemos impone a la candidata socialista de Andalucía, que no parece entender que es un principio reclamado, una exigencia para quienes estaban acostumbrados a hacer y deshacer a capricho.  Maravillosa la actitud y las explicaciones de la candidata de Podemos allí.
Que el sistema económico que padecemos –probablemente también en Europa– no aplaste a millones de trabajadores, empleados, emigrantes, pensionistas, etc. al rincón de escoria inservible; y por tanto que la regulación de sueldos, impuestos, pensiones, etc. tienda claramente a corregir estos aspectos, cosa que no ocurrirá mientras se siga ahondando la diferencia entre quienes tienen todo y quienes van a no tener nada.
En séptimo lugar: que se sitúen por encima de los engaños nacionalistas teñidos de xenofobia, para adecuarlos en su justo lugar y medida, sin que prevalezca el "nacionalismo español" (o el catalán, el vasko...) como arma de combate. Esto es: que sigue siendo prioritario hablar de la dignidad de la condición humana.
Que no se conviertan las creencias religiosas en motivos de imposición ideológica, como el aborto de Gallardón y de Aguirre, y se exija el respeto a la libertad de todos y a la libertad de las minorías, siempre que no entren en competencia con la que los demás han logrado.
Que se acepte, regule y ahonde en todos los procesos de inmigración.
Que se diga y prometa todo lo anterior de manera seria, convincente y razonable.
[Y es posible que estas razones hayan de ser matizadas, lo que es un nuevo principio: el diálogo, la rectificación y la enmienda, si es el caso, normal en cualquier sociedad democrática].








3 comentarios:

  1. ¡Claro que sí Pablo! Es Ahora.

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  2. Yo no veo que nadie tenga que justificar por qué vota a Podemos o a cualquier otro partido. A no ser que quiera hacer campaña, claro.

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  3. Yo no veo que nadie tenga que justificar por qué vota a Podemos o a cualquier otro partido. A no ser que quiera hacer campaña, claro.

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