Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 6 de febrero de 2013

Entre Métrica y Poesía




Ayer me ha llegado un libro –el de la ilustración, de David Coll– que tiene la particularidad de ensayar unos 160 tipos de composiciones métricamente distintas, con un tono poético muy marcado, que se percibe ya en el título, algo exagerado y dramático. Ofrezco el índice en donde se señalan las distintas composiciones.
No le viene mal al poema, al verso, de vez en cuando ese gesto hiperbólico de quien hace algo con su lengua natural que no es la comunicación fluida y simple, sino aquella en la que se quiere imprimir el marchamo de "literaria". El modo de escribir literariamente varía, como todo, según lugares y épocas; en la actualidad, entre nosotros, se lee o el tono clásico algo remilgado o la vanguardia desesperada a la  búsqueda de nuevos modos de expresarse o la ironía postmoderna, todavía. He aquí un modo que exacerba lo primero y que utiliza para ello un camino propio y bastante lógico: el de la técnica de la métrica, es decir, el camino más difícil. Lectores tendrá a quienes repela y otros que se entretendrán en las filigranas de cada poema, y en muchos casos, en la música que acompaña. Es difícil lograrla de modo tan sostenido como nos ofrece este libro.
No puedo comunicarme con el autor –que tuvo la gentileza de enviarme el libro–, pues he perdido una hojita que acompañaba, en donde creo que estaba su correo. Le felicito a través de mi blog.
Haría comentarios "técnicos" a muchos aspectos, esencialmente a la poesías que elabora sobre plantillas de dodecasílabos y tridecasílabos, con curiosas indeterminaciones y problemas, que están tratadas en este blog, por cierto. Y remitiría a Sinibaldo Mas o a Benot, los don grandes antecesores –sobre todo el primero– de su empeño por recorrer un camino poético-musical.
Un último elogio: el aliento poético, la inspiración, la entrega a la tarea, está en cada rincón de este libro.




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