Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 22 de agosto de 2012

Miran al mar perfuman la ribera


El rapsoda abre la senda entre las flores silvestres

Nadie las ha cortado ni cogido,
miran al mar, perfuman la ribera,
de modo que florecen y maduran
y luego como espigas allí quedan;

para dejar que los caminos lleguen
se abren al mar, para trazar las sendas;
les gusta la humedad que el viento trae
y el denso azul que clavan las estrellas;

su gracia estriba en recatarse un poco
y que nadie las corte ni las prenda,
por eso juntas crecen en colonias
y ocultan su primor y su belleza;

y así viven y son y nos regalan.
Su color nos anuncia que el mar llega.









4 comentarios:

  1. Cúanta belleza albergan las playas. Ayyyyy que nadie las corte, que las dejen germinar y ofrecer el milagro de la vida.
    Besos, Pablo.

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  2. siempre me ha maravillado ver y celebrar las plantas que crecen por su propia cuenta. No hay mano humana que las haya puesto allí. Eso es lo fantástico y mágico. Se nos regalan . Se han entendido la semilla, el viento, el agua, esa tierra que quiso recibirla . cuánto que aprender de ese diálogo perfecto.
    En las banquinas de mi argentina algunos girasoles caprichosos con alma de libertad prefieren saltar los alambrados y pasar al grupo de los transgresores..
    Hermosas las fotos

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  3. Buena exposición de belleza asilvestrada, gracias. Siempre tienen las flores silvestres colores más finos y delicados, armoniosos con el entorno, un placer.

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