Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 24 de mayo de 2012

En la plazuela del Botánico


dactylis glomerata

No he resistido la tentación de pasar por el botánico, para compensar una mañana de archivo terminando de preparar un capítulo sobre San Ginés, la vieja parroquia madrileña. Y como hacía calor, bastante calor, me he refugiado en una pequeñísima plazoleta del fondo, con su estatua (se inauguró hacia 1970) en el centro, un rincón acogedor, tranquilo, en donde he sacado mi ordenador y he trabajado un rato, hasta que se atenuara el sol de la siesta. 



callisteman camboynensis
Todavía no ha habido un estallido floral, si se exceptúan los rosales, las peonías, los lirios y algunas variedades de salvia; la mayoría de las plantas parecen esperar a junio; aun así los jardines aparecían cuidados, completos, organizados, con el nivel de calidad que el botánico de Madrid siempre ha tenido. Y en cuanto a las flores, la humilde elegancia de los cañizos, los delicados despliegues de los arces,  la floración de los saúcos.... compensa la falta de sazón en muchas especies.


cinco tilos y cuatro bancos viejos,
es redonda la plaza y recogida;
estatua fiel en pedestal de piedra,
oscura flor adolescente mira;

se oye a lo lejos la ciudad y el ruido;
andando a brincos se atrevió una ardilla,
es descarada, o se pasea en casa,
o reconoce a los que son turistas;

el perfil del muchacho con su flor
no permite saber si es chico o chica,
alguien será que supo ver los pliegues
que la flor ocultó en la tarde antigua.

Cuando aparece el viento solo suenan
los laureles que cercan la placita.


Cañizos


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