Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 19 de enero de 2016

Andrzej Wróblewski

Sol y otras estrellas (1948)
Madrid suele ofrecer variedad y cantidad de ocasiones para disfrutar, conocer, saber, mirar.... "La ciudad de los museos" me dijeron antiguos alumnos extranjeros que se llamaba. Puede ser. La verdad es que no sé cómo se mantiene ese nivel altísimo de actos, exposiciones, lugares, etc. Probablemente sea la procesión de turistas y visitantes lo que compensa el extendido provincianismo o chabacanería que, así mismo, es fácil detectar en la capital. 


Es fácil, por situarnos en el campo artístico, admirar en Madrid a Ingres, Munt, el Bosco, Goya, Rubens, Picasso, etc. De vez en cuando se organiza o pasa por Madrid, sin embargo, alguna exposición de artista menos nombrado, que suele ser, al menos para mí, una especie de golosina exótica, que quizá nos invita salir de la abrumadora aclamación de los impresionistas y a enriquecer nuestro conocimiento.
Abstracción, 1948
En el Palacio de Velázquez del Retiro madrileño, se ha abierto una de las –muchas– exposiciones de este tipo, probablemente de autor reputado y reconocido en otros lugares; probablemente valioso en medio de este fragor de obras que nos está regalando el siglo XXI, utilizando todo tipo de artilugios técnicos.
Pero el interés, una vez que se ha objetivado, se acentúa por los propios rasgos de la obra y, quizá, del autor. El polaco Andrzej Wróblewski (1927-1957), aun con tan escasa trayectoria (29 años), atraviesa un espacio histórico especialmente complicado para la expresión imaginaria del arte, y además en un contexto, que a veces asume conscientemente o que justifica ideológicamente. El resultado es tan rico como inquietante, desde las abstración al realismo socialista, hasta empezar a resquebrajarse todo. Y entonces muere.
ejecución con niño (1949)
Sala de espera I, la cola continúa (1956)
Sombra de Hiroshima, I (1957)

Yermo (sin fecha)

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