Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 16 de septiembre de 2019

Camino de Dawu



en Fangshan    nuestro tren   persigue al río
entre rocas se va      y entre montañas
el camino discurre por las cuevas
pero nunca  de vista pierde el agua

a veces se demora      oscuramente
y rocas atraviesa     entre gargantas
no se ven muchos pueblos     de camino
ni lugares   ni gentes    ni labranza

hace  tiempo que el mar abandonamos 
abierto y sin frontera    a nuestra espalda
pero otro mar igual de inmenso    espera 
del lado donde está nuestra llegada

de mar a mar      Machado nos repica
un gesto del recuerdo entre montañas






domingo, 15 de septiembre de 2019

Atardecer en el Pacifico (Hualien)








viernes, 13 de septiembre de 2019

tamarindos de Manila en Tainan

P

de cuando ser     es     solo una querencia
de estar llevando     nada     de la mano
crece el calor      el día se levanta
del tamarindo      nudos enredados

apenas pueden    soportar  el peso
necesitan su que   de vez en cuando
molinos de agua    siguen la corriente
de un cauce quieto    sucio    empantanado

al salir del jardín   en un templete 
gentes con música    que están bailando
algo perdieron      que no saben si
o quizá algo que       nunca      recordaron

el calor es ya insoportable   húmedo
tamarindos con música     en el lago











martes, 10 de septiembre de 2019

Orquídeas en el mercado de Taichung


兰花在太蠢的市场. La cabra tira al monte. El viajero ha buscado en esta extraña ciudad, Taichung (Taiwán) nada menos que un lejano 学文博物馆额, un Museo de la Literatura. Extraño. 



Tras una caminata de un par de kilómetros, lo he encontrado, un poco abandonado, es verdad, pero rodeando un ficus centenario, a modo de casitas japonesas -me he tenido que descalzar- y con muchos textos, que no puedo leer, porque los hanzis o signos son los tradicionales. El conjunto de casas son encantadoras. Hay rincones para “inspirar” poesía, historias de los escritores de Taichung, rincones para meditar o imaginar. 


A su lado, ha crecido un mercado ingente, en el que he tomado café y en el que he admirado las orquídeas de un vendedor, que son las que encabezan esta página. 
(Solo llevo un IPad pequeñito, y sé que las páginas de mi viejo blog salen algo raras. Las arreglaré cuando vuelva, si vuelvo.)

sábado, 7 de septiembre de 2019

Orillas del Tamsui


sentado en una plaza de    Daxí
después de visitar sus viejas calles
entre niños que juegan y saltan
sucios felices      incansables

la humedad y el calor no les estorba
para el viajero     son insoportables
un café y un helado de comida
espero que la lluvia    y la tarde

como suele venir     venga   y refresque
orillas del Tamsui    mientras salen
estos versos    sencillos a propósito 
en voz baja    sin rima    sin alardes

parece que es función   de la poesía
repetir    repetir     lo que se sabe





miércoles, 4 de septiembre de 2019

El fuerte de Santo Domingo

El viajero ha ido a visitar el viejo fuerte de Santo Domingo, asombrosa fortificación que los españoles del tiempo de Quevedo (1600-1628) construyeron hacia el norte de la isla de Taiwán, “Formosa”. Para eso he tenido que tomar un vuelo hasta París, de allí me he trasladado a Taipéi (11 horas de avión), alojarme en Taipéi y, dos días después, ir al metro, cambiar un par de líneas, hasta el final de la línea roja (Tamsui), en donde he ido bordeando el río, con lluvias tropicales, para desviarme a los tres kilómetros, hacia el interior, lugar escondido, alto, cerca de los puertos.... en donde he recorrido Santo Domingo.


Lo ocuparon luego franceses, japoneses, etc. A su lado un nuevo hotel de muchísimas estrellas. Ahora tengo que encontrar los papeles que documentan todo lo que he visto. 
El sitio es el adecuado, al Noreste de la isla y cerca de puerto; mientras los holandeses, algo más tarde, se establecían en el sur y, a la larga (hacia 1646, cuando el desastre de la Monarquía española) acabaron con los asentamientos españoles.