Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 16 de diciembre de 2013

abandonados

Descenderemos sin mayor esfuerzo
nos espera la sombra  y el descanso
el agua llevará nuestro camino
la lluvia nos hará de tierra y barro

como queda la piedra pensativa
como la rama que rompió en el  árbol
el polvo y la ceniza confundidos
dispersos por el viento en los espacios

reflejos de la luz en las estrellas
campos de fray luis siempre añorados
para huir a donde no se llega
al lugar que nunca fue ocupado

e ir logrando camino hacia la nada
que nos dejen al fin abandonados


domingo, 15 de diciembre de 2013

Crónicas (10). Todo a rayas

A mi dama le gustan las camisas
–la ropa en general, parece– a rayas,
he vaciado cajones       he mirado
armarios    he buscado por las perchas....

parezco un presidiario preparado
para montar en una cebra mientras
guardo el pañuelo en pantalón mil rayas
y abotono mi chaqueta de cheviot.

Los calcetines son de rayas rojas
la camisa es un mapa de colores
si me sueno los mocos el pañuelo
luce las blancas rayas en relieve.

Pero no llevo nunca calzoncillos
y me temo que pueda descubrirlo.




sábado, 14 de diciembre de 2013

ansiedad desprendida

al terminar                   un borbotón rosado
que culmina una larga travesía
de gacela que traza los perfiles
y en los ojos dibuja la armonía

lo que el aire no se atreve a detener
si se mueve    si da pasos    si camina
que de tanto no se puede ya saber
si materia    si celeste    si respira

dónde va    dónde empieza    dónde acaba
en la oscura región donde termina
qué lejanas estrellas la han creado 
va la seda    va la ausencia    va la huida

algo ha quedado      lo que nunca fuimos
ansiedad a su paso       desprendida



jueves, 12 de diciembre de 2013

jardinero en parís


jardinero en parís   cambiar las flores
en las calles los parques y las plazas
trabajar con el cambio de estaciones
hierbas   árboles   flores   setos    plantas

podar los árboles del bulevar
aprovechar la luz de la mañana
y vigilar cuando la lluvia venga
el viento    el sol    la luz    la sombra    el agua

ser como el árbol que a las copas llega
abierto y con las hojas desplegadas
profundas las raíces sumergidas
encaramado al cielo con las ramas

otra criatura más que el tiempo lleva
que vive al sol y que la tierra aguarda



miércoles, 11 de diciembre de 2013

me sé de memoria sus rincones

El pasillo termina en una puerta
siempre cerrada –la que da a la calle–,
sin ventanas, hay que encender
la luz, aunque no sea todavía

de noche y se adivine claridad
en casi todas las habitaciones;
recorro a diario este pasillo oscuro
y me sé de memoria sus rincones:

dónde encontrar las llaves de la luz,
los pasos que hay que dar, cómo esquivar
el espejo, los muebles y la lámpara
para encontrar a tientas la salida;

podría recorrerlo sin mirar
y abrir la puerta sin ningún esfuerzo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Libros para maleta y vicios bien mantenidos



La duda suele ser esa: ¿qué libros me llevo? Todo depende de tiempo, lugar y circunstancias; pero la pregunta no es baladí, algunas veces me he quedado sin lectura, por haber elegido poco o mal, y otras me he excedido por no poder consumir todas las páginas y sobrecargar la maleta. Ha de ir la novela, eso está claro; ha de ir el libro de poesías, también, porque si no, ¿qué mejor para leer en el silencio de la noche?; y quizá también hayan de ir los libros que apuntan hacia el lugar del viaje o hacia el itinerario. Y no hay que desechar que en ese lugar o ese itinerario se adquieran libros adecuados, es lo suyo.

JRJ
Una muestra para un reciente viaje a Granada: la guía (la de Gallego Burín) y un par de libros más o menos conectados, y no muy conocidos en algún caso, "Olvidos de Granada", uno de los proyectos poéticos de Juan Ramón Jiménez, en facsímil; y también en facsímil, un clásico, el Romancero gitano de Lorca.

JRJ diferenciaba mucho su escritura, como todos, según las
circunstancias y el tipo de escrito: extremaba sus estilos caligráficos.
En este caso: carta informal
Naturalmente que al  lado de la línea clásica, otra más delgada para cultivar los vicios. Hay quien se va hacia el mundo de la naturaleza, hacia las artes culinarias, hacia los libros de misterios, hacia el universo del erotismo, hacia las artes y tradiciones populares, hacia el mundo del motor.... Todos los vicios deben cultivarse cuidadosa y generosamente, sin que nadie intente llevarnos por el camino de "su" virtud o la de su credo. De modo que un rincón de la maleta para el último folleto sobre cocina o las novedades en jardinería, pongo por caso.



Las lecturas pueden alargarse si se elige el tren, incluso si se va en avión –imposible a Granada, cuesta lo mismo que ir a Laponia o a Sudáfrica–, para las largas esperas de los aeropuertos, todos iguales, aburridos, desangelados, padeciendo su particular "globalización" y la subida generalizada de precios a un 100 o 200 por cien de lo usual (¿hay alguna razón?), en donde uno se pone la máscara de borrego y se deja zarandear sin piedad, por mor del tiempo. Un buen libro alivia tales calamidades.

Exposición actual (Casa de los Tiros, Granada)
Mejor no dejar la lectura a las pequeñas librerías de los aeropuertos: tienen todas lo mismo, por lo general, narraciones aburridísimas y mal escritas, traducciones de éxitos editoriales, versiones de películas o series de TV y los últimos panfletos políticos de prebostes que, no contentos con ocupar los telediarios y las cabeceras de los periódicos, pretenden también que leamos lo que no alcanzan a pensar durante nuestros viajes y nuestras vacaciones.




lunes, 9 de diciembre de 2013

teoría del silencio

no hace falta insistir    todo está dicho
busca mirar con la palabra cierta
ponla en los versos sin ningún adorno
desprendida    desnuda    libre    quieta

como el árbol que sombras da al camino
como los pasos que en las hojas suenan
no deberíamos      cambiar las luces
cerrar viejos caminos      abrir sendas

con la noche que el horizonte trae
la luz se purifica oscura y densa
y nos recoge casi sin esfuerzo
y todo calla y el aire se serena

dejemos lo que estaba a nuestro lado
infinito un silencio se abre y suena

"Vocales", Miguel Ángel Campano (Exposición del Palacio de Velazquez, en el Retiro)