Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 31 de julio de 2012

Verano silvestre

"coronas de fraile" sobre el valle de Santalla

Dulcamaras, gencianas, almorejos....

camino que hacia el mar nos lleva desde
la carretera que los ríos cruzan:
lagos, bahías, rías y torrentes;

inusitada plenitud del campo
que su verano vive y  nos ofrece
en cunetas, senderos y ribazos;
carraspiques y rudas, quitamieles,

enabios, cebadillas, cardos, tojos,
argañas, eucaliptos, pinos.... siempre
torturados por cierzos y ventiscas
que sus troncos resisten y retuercen;

el tiempo recobrado del verano
nos deja ser con todo lo que vuelve


asphodelus

campo de ortigas


elymus farctus

flor de la centurea
flor del arrayán

sábado, 28 de julio de 2012

Clásicos Hispánicos EDOBNE, títulos concertados

Aunque la relación aparece periódicamente en la página de la colección clasicoshispanicos.com parece oportuno vocearlo también desde estas páginas. En la dirección aludida se lee asimismo el texto programático y otras cuestiones de la organización. Coloquialmente: se conecta con los especialistas, conocedores, filólogos, etc. –o ellos lo hacen conmigo– que pueden editar con rigor y pulcritud los textos; y con ellos se mantiene diálogo cordial, que culmina en una breve ficha en la que se determinan los datos esenciales de la edición (formato, tiempo, normas, etc.) El equipo EDOBNE realiza un seguimiento de la edición, que se contrata (por musaalas9) legalmente, para que los textos cumplan con todos los preceptos legales (por ejemplo, ISBN) y el editor perciba sus derechos. Cuando el texto nos llega, EDOBNE lo lleva a talleres informáticos –que dirige José Calvo, filólogo– para que termine en los soportes universales al uso.
Y esta entrada es una nueva invitación para todo aquel que quiera participar.




Como bien se comprende, la lista que sigue cambia prácticamente a diario.

Obras concertadas
En color rojo van las obras ya editadas (junio del 2012), en tanto se colorean en azul las que van a ser editadas inmediatamente, ya que en esta relación  aparecen todas las que han sido convenidas con nuestros editores, para fechas diversas.

Cantar del Cid
Debate de Elena y María
Libro de los entretenimientos
Vida de Santa María Egipciaca
Poema de Fernán González
Las mocedades de Rodrigo
Libro de Buen Amor
Jacobus de Cessolis, Dechado de la vida humana, moralmente sacado del juego de axedrez
Leonor López de Córdoba, Memorias
Pleito del manto (del Cancionero de Obras de Burlas….)

Rodrigo de Reinosa, Poesías
Cancionero de obras de burlas provocantes a risa
Pedro Tafur, Andanzas y viajes
La visión de don Túngano
Enrique de Villena, Arte de trobar
Historia de la linda Magalona
Hernando Díaz, La vida y excelentes dichos de los más sabios filósofos que uvo en este mundo
Romancero viejo
Bernardo de Gorino, Lilio de Medicina
Juan Fernández de Heredia, La visita (y otros diálogos)

Álvar Gómez de Castro, Triumfo de amor
Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre
Fernando de Rojas, La Celestina
Fray Martín de Córdoba, Tratado de la predestinación
Luis de Soto, Relaciones
“Auto de Sansón”, del Códice de autos viejos
Gabriel Alonso de Herrera, Obra de agricultura
Luis de Maluenda, Excelencias de la fe
Hernán López de Yanguas, Triunfos de locura
Hernán López de Yanguas, Diálogo del mosquito

Hernán López de Yanguas, Las cincuenta preguntas o problemas
Hernán López de Yanguas, Los dichos o sentencias de las siete sabios de Grecia
Comedia Sepúlveda
Tragedia de San Hermenegildo
La Lozana andaluza
Francisco de Osuna, Abecedario espiritual (I), (II), III, IV, V y VI
Garcilaso de la Vega, Poesías
Cristóbal de Castillejo, Fábulas mitológicas
Cristóbal de Castillejo, Sermón de amores
Poetas menores del primer petrarquismo en España (primera mitad del siglo XVI)

Juan de Ávila, Audi filia
Romances del Cancionero General
Diego Hurtado de Mendoza, Cartas políticas y diplomáticas
Fernán Pérez de Oliva, Diálogo de la dignidad del hombre
Lope de Rueda, Pasos
Gracián Dantisco, Galateo español
Jorge de Bustamante, Las Metamorfosis o transformaciones del muy excelente poeta Ovidio… (1551)
Francisco de Enciso y Zárate, Diálogo de verdades
Damasio de Frías, Diálogo de Valladolid
Damasio de Frías, Contra el Inventario de Alonso de Villegas

Ambrosio de Morales, Discurso sobre la lengua española
Santa Teresa, Cartas (I)
Homero, Odisea, versión de Gonzalo Pérez
Massimilliano Calvi, Del tratado de la hermosura y del amor
Fray Luis de León, versión de El cantar de los cantares
Pedro de Padilla, Églogas
Pedro de Moncayo, Flor de romances….
Hernando de Ávila, Tragedia de san Hermenegildo
Luis Gávez de Montalvo, El pastor de Fílida
Gil Polo, Diana

Cervantes, El amante liberal
Cervantes, La española inglesa
Cervantes, La fuerza de la sangre
Cervantes, El licenciado Vidriera
Cervantes, La gitanilla
Cervantes (III) novelas ejemplares: La guarda cuidadosa, El casamiento engañoso
Cervantes, El retablo de las maravillas (I)
Cervantes, La elección de los alcaldes de Daganzo (I)
Cervantes, La cueva de Salamanca (I)
Cervantes, El juez de dos divorcios (I)

Cervantes, Entremeses (II):  La guarda cuidadosa, El viejo celoso, el vizcaíno fingido
Cervantes, El rufián dichoso
Cervantes, Poesía, I [Poesías de la Galatea]
Cervantes, Poesías (II)
Cervantes, Poesías (III)
Cervantes, El Quijote
Miguel Sánchez de Lima, Arte poética en romance castellano (1541)
Miguel de Salinas, Rhetorica
Juan López de Úbeda, Vergel de flores divinas
Pedro Domínguez de Ardila, Poesías

Rey de Artieda, Los amantes
Juan de la Cueva, Comedia del Tutor
Juan de la Cueva, Poesías
Pedro de Villalón, Ingeniosa comparación entre lo antiguo y lo presente
Gaspar Lucas de Hidalgo, Diálogos de apacible entretenimiento
Luis de Góngora, Las firmezas de Isabela
Conde de Villamediana [Poesías, I, ms. 23035 de la BNE]
Conde de Villamediana, La gloria de Niquea
Feliciana Enríquez de Guzmán, Tragicomedia de los jardines y campos sabeos
Andrés de Claramonte, El valiente negro en Flandes

Pedro de Medina Medinilla, Égloga en la muerte de doña Isabel de Urbina
Lope de Vega, La viuda valenciana
Lope de Vega, La dama boba
Lope de Vega, El castigo sin venganza
Lope de Vega, El arca de Noé
Lope de Vega, La selva sin amor
Lope de Vega, La vega del Parnaso
Lope de Vega, Antología poética
Lope de Vega, Villancicos
Lope de Vega, Las bizarrías de Belisa

Lope de Vega, Loas (I)
Lope de Vega, Égloga a Claudio
Lope de Vega, Descripción de la Tapada
Lope de Vega, Rimas de Tomé de Burguillos
Fray Alonso Remón, del español entre todas las naciones y clérigo agradecido… (I y II parte)
Loas (I). José de Cañizares, Loa para la comedia del Buen Retiro…. Amor es todo invención….
Manuscrito poético de la Houghton Library
Antonio Mira de Amescua, Fábula de Acteón
Juan de la Hoz, La Villana del Danubio
Antonio de León Pinelo, Epítome de la biblioteca oriental y occidental, náutica y….

Sebastián de Acosta y Pereira, Epitalamio….
Juan Ruiz de Alarcón, La prueba de las promesas
Tirso de Molina, El burlador de Sevilla
Tirso de Molina, La mujer por fuerza
Tirso de Molina, Los balcones de Madrid
Tirso de Molina, Bellaco sois, Gómez
Tirso de Molina,  Don Gil de las calzas verdes
Tirso de Molina, La venganza de Tamar
Tirso de Molina, El vergonzoso en palacio
Tirso de Molina, Los balcones de Madrid

Tirso de Molina, No hay peor sordo
Antología de poesía española del siglo XVI
Antología de la poesía española del siglo XVII
Antología poética de Góngora
Antología poética de Villamediana
Antología poética de Lope de Vega
Antología poética de Quevedo
Antología de la poesía española de los siglos xvi-xvii
Martín de Angulo y Pulgar, Relación de fiestas de Loja
Quevedo, El Buscón

Quevedo, Libro de todas las cosas y otras muchas más
Quevedo, Heráclito cristiano
Quevedo, Romances
Quevedo, Heráclito Cristiano
Quevedo, Sermones (I) Homilía de la Santísima Trinidad
Quevedo, Política de Dios (I parte)
Quevedo, Epistolario
Quevedo, Carta de las calidades del casamiento
Quevedo, Musa “Polimnia”
Quevedo, Poema a Cristo Crucificado

Quevedo, Octavas a la jura del Príncipe Baltasar Carlos
Quevedo, Jácaras
Quevedo, El discurso de todos los diablos o El infierno enmendado
Quevedo, Entremeses (I)
Quevedo, Carta de un cornudo a otro jubilado
Quevedo, Cartas del caballero de la Tenaza
Quevedo, La culta Latiniparla
Quevedo, La Perinola
Quevedo, Cuento de cuentos
Quevedo, El Chitón de las Tarabillas

Quevedo, Gracias y desgracias del ojo del culo
Quevedo, Execración contra judíos
Andrés de Claramonte, El valiente negro en Flandes
Salas Barbadillo, Coronas del Parnaso y Platos de las Musas
Luis Vélez de Guevara, La montañesa de Asturias
Quiñones de Benavente, entremeses de la Jocoseria
Trillo y Figueroa, Epitalamio a las bodas… (1649)
Diego de la Cueva y Aldana, Fábula de la ninfa Calixto (1650)
Alberto Díez y Foncalda, Fábulas mitológicas (1653)
Gabriel Bocángel, Poesías

León y Mansilla, Soledad tercera
Antonio Enríquez Gómez, “El Pasajero” (de Academias morales de las musas)
María de Zayas, La traición en la amistad
Andrés Dávila y Heredia, Comedia sin música (1676)
Moreto, dos entremeses: El retrato vivo y El aguador
Palafox y Mendoza, Opúsculos (I) Diálogo político del estado de Alemania
Palafox y Mendoza, Opúsculos (II)
Álvaro Cubillo de Aragón, Ganar por la mano el juego
Álvaro Cubillo de Aragón, Los triunfos de San Miguel
Álvaro Cubillo de Aragón, El Conde Dirlos

Álvaro Cubillo de Aragón, El ejemplo de desdicha y los casados por fuerza
Baltasar Gracián, El Criticón
Pedro Calderón de la Barca, El médico de su honra
Pedro Calderón de la Barca, En la vida todo es verdad y todo es mentira
Pedro Calderón de la Barca, La vida es sueño
Pedro Calderón de la Barca, Autos sacramentales (I)
Pedro Calderón dela Barca, Autos sacramentales (II)
Pedro Calderón de la Barca, Autos sacramentales (III)
Andrés Dávila y Herrera, Comedia sin música
Sermones fúnebres de los siglos xvi-xvii

José de Cañizares, La ilustre fregona
Sor Juana Inés de la Cruz, Obras (I)
Tres utopías del S. XVIII
Jose Antonio Porcel, Fábula de Acteón y Diana
José Tafalla, Ramillete poético
Benegasí y Luján, Epístolas
Feijoo, Escritos (I)
Samaniego, Fábulas
Moratín, La derrota de los pedantes
Martín Fierro

Alberto Lista, El imperio de la estupidez
Francisco Sánchez Barbero, Poesía
J. Isaacs, María
José García de Villalta, El golpe en vago
José de Espronceda, El estudiante de Salamanca
G. A. Bécquer, Rimas
G. A. Bécquer, Leyendas (I)
G. A. Bécquer, Leyendas (II)
Mercedes Cabello de Carbonera, La novela moderna
J. Martí, (I) Poesías

Benito P. Galdós, La sombra
Benito P. Galdós, Un voluntario realista
Benito P. Galdós, La batalla de los Arapiles
Benito P. Galdós, Halma
Benito P. Galdós, La de Bringas
Juan Valera, Pepita Jiménez
Juan Valera, Epistolario (I)
Juan Valera, Epistolario (II)
Clorinda Matito de Turner, Aves sin nido
Textos picarescos americanos de comienzos del S. XX (El Lazarillo en América; Don Pablos en América)

Rubén Darío, Azul
Rubén Darío, Prosas profanas
Enrique Bernardo Núñez, Cubagua
Clarín, Pipá
Clarín, Su único hijo
Alfonso Reyes, I, Ensayos
A. Zamora Vicente, Primeras hojas
Miguel Signes, Don capitalista



Van ganando los malos....


La lucha cansa, el mal es indomable,
el dolor nos irrita y la mentira,
nuestra capacidad de estar enfrente
satura nuestro tiempo y nos fatiga....

Un largo viaje con chopin al fondo,
girasoles en los campos de castilla,
la luna blanca remonta el cielo,
el paisaje y la luz que pasa alivian....

La lucha cansa, demasiado cerca,
demasiado frecuente, hasta sencilla,
con apariencia de que nada pasa,
el odio la tristeza la injusticia.

....unas monedas para la muchacha
coja que pide en la pastelería....


viernes, 27 de julio de 2012

A irse. Voy a dejar que se mueran....

Este año voy a dejar que se mueran; es una pena, pero está decidido. Durante los periodos de ausencia de años anteriores buscaba siempre una persona que viniera regularmente y regara, con amor y cuidado, las veinte o treinta plantas que han  ido conviviendo conmigo y que son, como en cualquier casa urbana española que se precie, las de siempre: espatifilo, calanchoe, ciclamen, cintas, potos, coleos, columneas, begonias, flor de flamenco, maranta, helechos, gardenias, ficus, aechmeas, peperomías, kentia, singonias, aglaonema...
Uno de esos años el riego me supuso un desembolso cercano a los doscientos euros –cada cinco días acudía una persona a regar–, lo que no salvó de la muerte por calentura y asfixia a las más débiles (se secó un granado de tiesto, desmedraron los geranios, etc.) y, además, hube de dar clases de mimo a plantas a la dama, que emborrachó a los coleos y begonias –que se pudrieron. Quedan algunas viejas que probablemente van a morir, a pesar de que los depósitos y artilugios con agua para los primeros desconciertos están prevenidos: pero ninguno alcanza más allá de la semana –y ya es mucho– con estos calores y sequedad madrileñas (concuerdo en femenino porque sí, por lo de la prima de riesgo, quizá; o quizás por los últimos disparates léxicos de la RAE). Y necesito irme para todo prácticamente: para ensayar mi lengua de trapo en lenguas que hablo mal, pero que he de seguir manejando; para ver cómo se ve españa desde lejos;  para acordarme con la pasión  debida de la distancia de la mujer a la que he amado –barbolilla, clara....– y sentir la intensidad de la melancolía por el bien perdido, o por el nunca alcanzado, como el de la dama italiana de ojos verdes; para cultivar la lejanía y la soledad en mares remotos; para contemplar la nimiedad y la miseria de mi contexto universitario; para decir tacos que nadie entiende; para reencontrar la condición humana por todos los rincones; para no sé qué.... En realidad me voy con la justificación ejemplar y gloriosa de La Pícara Justina, cuando, al tomar el manto para echarse a la calle, le preguntan que adónde se va, a hacer qué. ¿Como que adónde me voy? ¡A  la calle! ¿Que a qué? !A irme!
A irse. No existe mejor razón.
Pasillo arriba he ido de la gardenia –de dos años– a la aglaonema que me regaló Gema. Encima de la mesa, el helecho que encontró su lugar sombreado y me obliga a barrer esa zona casi a diario. Las violetas africanas gustan de ausencia, porque si les dejas con humedad, te reciben cuajadas de flor; pero esta vez va a ser una despedida dura. Y ls cintas, me dicen, no piensan morirse, se enquistan en su raíz tuberculosa y así te esperan. Lo mismo que los potos y probablemente el aloe.... La verdad es que son plantas fieles, resistentes, habituadas a largos periodos de soledad, perrillos fieles, que este año voy a dejar morir dulcemente en el letargo del verano madrileño.
Y así, cuando llegue el otoño, habrá que volver a empezar.
¡Viva Grecia!


jueves, 26 de julio de 2012

"Muy lentamente el cuerpo se retira...."



Muy lentamente el cuerpo se retira
y deja su lugar a quien lo quiera;
conserva la dulzura, los amagos,
una vaga ilusión, quizá postrera....

como si alguien que fue como de paso
cuando llega el cansancio dispusiera
que las cosas se queden como estaban
y el sendero abandona a su manera.

Ya no importa el azar y su destino,
abocado a seguir por donde sea,
se cumplirá con la ración de tiempo
que poco a poco borrará sus huellas.

Estos versos.... no sé... quizá callarse;
como todo, serán palabras huecas.