Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 22 de noviembre de 2012

"Me gusta que tu ropa / se mezcle con mis libros...."



Me gusta que tu ropa
se mezcle con mis libros
que busques el sostén
que habíamos perdido
de noche al compartir
los besos y los ritmos
seguro que lo encuentras
si ves mis calzoncillos
que tú me los quitaste
con harto buen sentido
que así ayer señalábamos
pasajes preferidos
aquellos que gustaban
los versos con motivos
intensos y preciados
con besos conseguidos.

Me gusta que despiertes
si aun estoy dormido
que andes por el cuarto
descalza y sin vestido
que juegues a enfadarte
si finjo que no miro
que amagues que te cubres
el pecho y el ombligo
que vengas y me llames
si me hago el distraído
y frunzas de enfadada
el ceño y los morritos
y traigas caracoles
y me hables al oído
y sepas si con tanto
las cosas han crecido
y todo me lo pidas
y todo sea rendido
que corra con su suerte
si mucho se ha corrido.

Me gusta compartir
el baño y el pasillo
dejarnos al pasar
un beso fugitivo
que llega no sé dónde
o un roce retenido
de mano que te alcanza
de labios descendidos
primero las caricias
y luego los gemidos.

Me gusta si desnuda
eliges el vestido
y cambias de postura
y dudas y me miras
eliges y te miro
te vas hacia la ducha
y dentro abres el grifo
me llamas con los ojos
y yo entonces te sigo
me duchas y te ducho
sonríes y sonrío
te lavo los cabellos
me dejas un mordisco
me lavas lo que quieres
te lavo lo que pillo
la espuma y el jabón
resuelven los caprichos
que el agua limpie todo
que lave lo lamido
y pueda ser gustado
aquello que has comido.

Abierta madrugada
acecha fuera el ruido
desnudos los cristales
la frente han recogido
se mira hacia que nada
se teme que el vacío
despojos de las manos
y labios sin destino
y entonces cuánto duele
aquello de te has ido.

–¿Te tomas un café?
tenemos un ratillo;
¿no ves como a mis ojos
tristeza se ha venido?
No quiero que te vayas
que quiero estar contigo.

2 comentarios:

  1. Momentos íntimos que nunca se van del todo porque en el aire quedan los suspiros y el deseo.
    Bicos.

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