Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

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domingo, 2 de mayo de 2010

Lazarillo (4), los Hurtado de Mendoza


La red nobiliaria de los poderosos Mendozas durante los años cruciales 1552-1559, primero (es decir: posible periodo de redacción, de publicación y de inclusión en el Índice de Libros prohibidos) posee una estructura muy peculiar y se mueve de modo histórico que hace falta poner de relieve para ver mejor las circunstancias del Lazarillo.

Cartas de comienzos de 1552 del rico epistolario de don Diego muestran inequívocamente que don Diego ha aceptado su caída en desgracia como diplomático al servicio del Emperador y de la Monarquía. Carlos V le convoca por carta de agosto de 1552; a Viena llega el 7 de setiembre, y el Emperador le hace ver, mediante el obispo de Arras, el futuro Cardenal Granvela, que se va a ocupar la embajada de Roma y que “estaba de propósito de no servirse de mí en Italia; yo respondí que quería dar respuesta della a su majestad, y queriendo saber lo que le había de responder, yo dixe que no era costumbre de hidalgos en España confesarse con otros lo que habían de decir a su rey. Procuré el audiencia algunos días y no la hube, aunque insté que se me diese antes que el duque de Alba se fuese por dar cuenta de mí en presencia suya y mostrar cuán poca razón habían tenido…”. En una sentida redacción, de la que hemos sacado esos párrafos, informa de todo ello al Príncipe (el futuro Felipe II), es bastante probable que el informe sea de 1553 ó 1554. Uno de los epistolarios que estamos manejando lleva como última fecha la de noviembre de 1552 (a Fernando de Gonzaga), de donde salta a 1557. Es un salto que tiene razones históricas también, como ya veremos, pues los años que median entre 1554 y 1558 están repletos de circunstancias que atañen a los Mendoza y al Lazarillo.

Don Diego Hurtado de Mendoza era un Hurtado de Mendoza poco solidario con la poderosa red familiar del clan; como dice Mercedes Agulló, hasta es posible que fuera bastardo, habida cuenta de las manipulaciones testamentarias de su padre. No sé exactamente como interpretar ese gesto de orgullo, a veces de desdén, hacia aspectos mundanos que jalonan su vida. Sin embargo, tres de sus familiares más allegados forman parte de la trama secundaria de nuestra historia.  Veremos con mayor detenimiento lo que se refiere a Francisco de Mendoza, a quien envía un libro (probablemente el Lazarillo), para que se lo enseñe a Felipe II, y publicaremos la documentación pertinente. Los otros dos son el de Ruy Gómez de Silva, conde de Melito; y el del marqués de Mondejar; esos tres al menos. ¿Quiénes son y cómo conectan con Mendoza y los avatares del Lazarillo?  Pues el Conde de Melito (+ 1573), compañero de educación de Felipe II, va a casar (1553-1557) con otra hija de los virreyes del Perú y hermana de Francisco, Ana Mendoza de la Cerda (1540-1502), la famosa princesa de Éboli, que aparece en todo el epistolario final de don Diego (hacia 1570-1) con Magdalena de Bobadilla, como amiga y protectora de la pupila de don Diego. Como diplomático y agente de confianza del monarca don Ruy tendrá un enfrentamiento sonado con el inquisidor Valdés durante 1556, al pretender que Valdés aumentara las aportaciones de su sede (Sevilla) para los cinco millones de ducados que quería reunir Felipe II, llegando incluso a intervenir directamente el Emperador. El Marqués de Mondejar, por su parte, sufrirá durante esos mismos años las iras del Inquisidor, que quiso procesarle por su política tolerante en Granada con los moriscos, enfrentamiento sonado al que asistió Felipe II, impertérrito. 
Como se observa, Valdés tuvo numerosos problemas con el clan de los Mendoza, antes del Índice, o mientras que el Indice se preparaba.
[Las ilustraciones son del Lazarillo castigado (1573) de la Boston Public Library, ejemplar de la colección Ticknor]

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