Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

sábado, 1 de mayo de 2010

La Biblioteca Nacional de España sin director

Esta tarde se ha difundido la noticia de que entre las medidas llamadas "anticrisis" se habían suprimido numerosos "altos cargos" en la administración y gobierno del país, entre ellos la dirección de La Biblioteca Nacional de España, organismo autónomo que, al parecer, pasará a depender, nuevamente, de algún Ministerio, probablemente del de Cultura, como en los tiempos del "Caudillo".
En un país en el que el porcentaje de políticos oficiales (senadores, diputados de gobiernos y comunidades, concejales, delegados...) es mayor que, por ejemplo, el de Estados Unidos, y donde cada uno de ellos arrastra su tanto por ciento de prebendas y acarrea gastos sin cuento, se prefiere suprimir a los cargos "funcionales", es decir a aquellos que realmente desempeñan una función al margen de la tanda política que venga o vaya, a reducir la presencia agobiante y deprimente a nuestro alrededor de una clase política incapaz y egoísta; y desde luego eso se hace impunemente en el terreno de la cultura, es decir, aquel componente que menos interesa proteger y que, posiblemente, se haya degradado tanto, que no provoque ningún desgaste político. No va a llegar a ningún lado ninguna protesta, y no va a servir para nada subrayar que hacía mucho tiempo que la Biblioteca Nacional de España se hallaba bien encarrilada con el trabajo serio de una profesional. Eso es lo de menos. Retrocedamos de manera lenta e inexorable.
La ventaja de estos humildes y discretos lugares de expresión es que se puede decir con sencillez y rotundidad cosas como esta: un par de senadores daban para tres directores de la Biblioteca Nacional; cuatro concejales de algunas comunidades, daban para dos, y así sucesivamente. Si además los eligiéramos corruptos (convictos y confesos), entonces hubiéramos podido contratar a una decena de bibliotecarios más y suscribirnos a medio centenar de revistas, de esas que uno ya no encuentra en ningún lado, y que a veces son necesarias para la formación en las diversas ramas del saber. 
Hace tiempo que he propuesto que la circulación no se interrumpa cuando pasa un político en un  coche oficial, sino cuando sale a pasear un médico, un maestro o cuando un ama de casa lleva al cole a sus hijos. Y hace tiempo que he propuesto que las noticias de los llamados "medios" no nos den en titulares lo que ha hecho Esperanza Aguirre o  Camps, sino lo que hizo al mismo tiempo el conserje de un ministerio o la enfermera de guardia del Niño Jesús.
Esta preciosa ilustración, de Javier Zabala, me llegó como postal de la BNE para anunciar algunas de sus actividades

Es difícil, probablemente imposible, cambiar el orden que nos atenaza y los hábitos que nos han dado como leyes inamovibles, pero todavía nos queda la posibilidad de vocear que  nada de eso tiene por qué ser así y que así nos parece escandaloso, parcial, injusto y degradante.

8 comentarios:

  1. Han ganado los malos y resulta que ganaron gracias a nuestros votos. Pasamos a manos de Sinde. De aquí a unos meses empezaremos a hablar de los tiempos dorados de la Biblioteca Nacional.

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  2. Eso os pasa por votar. Al que en ninguno confía, nadie puede decepcionarle. Ale, dentro de dos años, volved otra vez a las urnas cargados de civismo responsable. Pfffff.

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  3. Pablo, no hace falta buscar en otra Administración (por los concejales municipales, que mencionas), ni en otro poder del Estado (por los senadores) para encontrar cargos más prescindibles que el de director de la BNE. Habría que mirar primero al mismo Gobierno, que creó y mantiene dos ministerios (Vivienda e Igualdad)sin atribuciones ni competencias (las de Vivienda están transferidas a las CCAA).

    ¿Cúantos bibliotecarios podrían contratarse si se suprimiera, por ejemplo, la entelequia ministerial de la miembra Aido con todo su cortejo de arbitristas?

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  4. Esperemos que no se noten los efectos de esta medida. En estas últimas décadas, gracias a los esfuerzos de los directores (y directoras), se ha mejorado muchísimo el ambiente, con un personal cada vez más experto y profesionalizado; grandes adelantos en la catalogación de los manuscritos (gracias en parte a tu equipo, Pablo!); publicaciones y exhibiciones que interesan a un público más amplio; y, en todos los sentidos, condiciones más favorables para la investigación. No sé qué efecto tendrá en la BNE este recorte, pero parece indigno de una de las grandes potencias mundiales de la cultura.

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  5. ¿Potencias mundiales de la cultura?
    Por el amor de Dios, ¿no podían despedir al responsable de seguridad, ese al que mantuvieron en su puesto después de los robos? ¿Es necesaria la legión de seguridad maleducada? No existe en otras bibliotecas similares. Espero que los trabajadores de la BNE brinden a Del Corral la despedida que se merece.

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  6. Habría que seguir insistiendo, tomar alguna iniciativa.

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  7. Se está dando más información en http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/467/Del_Corral_abandonara_la_BNE_si_el_Gobierno_no_mantiene_la_direccion_general

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  8. Para una vez que tenemos a una profesional de la biblioteconomía dirigiendo la BN van y nos la sacan. Tampoco hay que olvidar que fué puesta por el anterior Ministro y que hace menos de un mes defendió el uso gratis de las obras sin autor conocido y criticó lo que está pasando (http://www.publico.es/culturas/305844/bne/pide/gratuito/obras/huerfanas) y claro, eso no gusta.

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