Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 17 de mayo de 2010

"El Alborg". Hernán Valladares




El pasado 5 de mayo murió Juan Luis Alborg. Sus cinco tomos de Historia de la literatura española, y en particular, en mi caso, el tomo I, «Edad Media y Renacimiento», forman parte de mi vida. Como puro objeto lo ha manoseado tanto y tanto lo ha visto uno que es como un pie propio, con sus cinco dedos.  No conoce uno sus pies con detalle, porque no los observa con curiosidad de entomólogo; pero sí los reconoce uno como suyos sólo con verlos de soslayo junto a los pies de otro, siempre más feos y demasiado extraños. Además, te ayudan a caminar considerablemente, como ayudó el Alborg a caminar a nuestros rudimentarios conocimientos sobre literatura española. Estos tomos se convirtieron en su día en manuales académicos a los que algún profesor de la universidad nos condujo alguna vez. Tras ojearlo en la biblioteca de la "uni", tras zambullirse en él y comenzar a tomar notas, uno decide empezar a comprárselo, poco a poco, por el precio; para eso son cumpleaños y Reyes Magos, para seguir con el ciclópeo menester (más en tiempos de estudiante) de hacerse con los cinco tomos. Poseerlos. Aquí están, siempre junto a nos, a la diestra. En sus páginas he encontrado inspiración fugaz para invisibles y megalómanos proyectos literarios o académicos. Todavía, algún día, pueda realizar alguno de los primeros, como escribir una novela donde se hable de la vida de Alfonso Álvarez de Villasandino, poeta borrachuzo, casi mendigo, mercenario de la palabra al mejor postor, el François Villon hispano; o una novela donde se ponga en danza todo ese mirífico, extravagante, brutal y refinado mundo de la España del siglo xv, con su amplio cortejo de poetas, amantes, nobles, proezas y deslealtades.
Después, cabe la discusión con el autor, pues aunque se haya ido de este mundo, o precisamente por ello, siempre encuentra uno la posibilidad, –imposible con seres de carne y hueso– de vivir en conversación con los difuntos y de escuchar con los ojos a los muertos.
Caces, 15 de mayo de 2010

[Hernán Valladares es escritor]
            






1 comentario:

  1. Qué impresión tan grande de pérdida la que usted ofrece, Hernán. Lo siento de veras. Poca gente deja ese vacío irrecuperable.

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