Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

viernes, 7 de mayo de 2010

¡Agustín García Calvo, conferenciante en la Fundación Juan March!

La presencia, biografía, actuación y escritos de Agustín García Calvo durante los últimos cincuenta años en España constituyen uno de los elementos más interesantes para la historia intelectual y social de este país; trayectoria rica y compleja que produce un fruto más: conferenciante en alguno de los ciclos de la Fundación Juan March, lo que parece contradecir su propio itinerario intelectual. No hay crítica en esta última frase, yo he sido conferenciante en esa institución varias veces, la última el año pasado; sí que hay un esfuerzo en palabras para llegar a este curioso púlpito, desde donde García Calvo, probablemente, va a seguir cantando las mismas verdades en una situación y en un país que no escuchará nunca esa música.
Lamento, una vez más, ponerme de testigo en batallitas; pero yo sí que fui alumno suyo el año 1965 en la Complutense, sí que estuve –y en primera fila– en la mítica manifestación de ese mismo año, sí que escondí con mi gabardina a Tierno Galván, sí que volví a ser alumno suyo en la academia de la C/ Desengaño, si que me tuve que ir de Madrid (a Salamanca) ese año, sí que estuve en Francia en 1969... biografía que me han contado muchas veces desde fuera, por lo que algo debe tener de noble, aunque yo la considero más bien triste. En fin, de aquellos tiempos recuerdo la sorpresa y el atractivo de las propuestas de García Calvo sobre todo lo divino y humano, descalabrando lo que ni siquera se nos había currido pensar (por ejemplo la aceptación de la semana como módulo para medir el tiempo), y lo bien que aprendía latín leyendo a Virgilio en aquella academia, a la que iba con Julio Linarejos (luego profe de Filosofía), y en donde coincidía con mi antiguo colega Juan Pablo Fusi (¡que estudiaba hebreo con García Calvo!), aconsejados siempre por el entrañable Aníbal GP, de cuya historia algún día se puede hablar.
Hubo de irse luego García Calvo, como muchos, y reapareció, con voz propia siempre, a partir del año 1975, al principio con páginas enteras de opinión en periódicos de postin, de donde, sospecho, se le fue descartando paulatinamente, porque seguía diciendo lo mismo, con desparpajo absoluto y estilo informal, al tiempo que desde su editorial zamorana nos inundaba de versos y de libros. Acudí discretamente a alguna de sus tertulias, sobre todo a la de (creo que se llamaba) "Casa de Vacas", en la C/ Príncipe. Nunca volvía a hablar con él.
Seguí, sin embargo, puntualmente otra de sus trayectorias, además de la poética, la que culmina en su monumental "Tratado de rítimica... ", cuyas 1700 páginas me ocuparon todo un verano hace dos o tres años, y cuya reseña (que nadie ha hecho, que yo sepa) ocupaba unas 150 páginas, es decir, era otro libro. Desistí de poner en un compromiso a revistas y editoriales; pero lamento que nadie haya dicho nada sobre ese monumento tan peculiar.
No puedo juzgar, por incompetente, otras muchas tareas suyas en el campo de la tradución, la literatura grecolatina, la canción tradicional, la música...; pero sí subrayar que el modo de pensar y actuar de Agustín García Calvo se apoya sobre muy sólidos cimientos, de manera que su "autobiografía intelectual", que se anuncia para el próximo día 13 como conferencia en la Fundación Juan March (Madrid) va a resultar sumamente interesante. Habrá que ir.

5 comentarios:

  1. Gracias, Pablo, por traernos a tu blog a este maestro de muchos a quienes conozco y uno de mis poetas preferidos. Sería un placer asistir a esa conferencia: no te la pierdas y nos la cuentas. Estrella

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  2. Profesor, es magnífico este homenaje suyo a AGC; supongo que conoce un blues (o negro spiritual, no recuerdo) que dice: sometimes I feel like a motherless child" Es como nos sentimos algunos a menudo, intelectualmente hablando. Por eso le agradezco que traiga a AGC a su blog. Agustín tuvo la generosidad de escribir para cuartopoder; en este enlace que le dejo puede leerlo. http://www.cuartopoder.es/invitados/%c2%bfquien-manda-que-se-diga-lleida-y-que-se-esriba-tods/158

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  3. Este artículo salió hace poco en Cuartopoder. Vehemente y divertido sin dejar de decir muchas verdades.

    http://www.cuartopoder.es/?s=garcia+calvo

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  4. Los viajeros del XVIII y XIX por España, entre ellos, Humboldt y Andersen, se quedaban perplejos de que ante tanta inmundicia de las fondas y tanto espíritu embrutecido y analfabeto, se dieran personaliodades tan brillantes y agudas, tan sobresalientes. Así: la devaluación de la BNE por el gobierno español y la conferencia en la Juan March de AGC. Un país de contrastes, afirmo.

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  5. AGC venía con frecuencia a Santiago de Compostela. Era invitado casi todos los años por un grupo de anarquistas, ahora tertulianos energúmenos y muy retrógrados de una televisión local.
    El aula magna de Medicina, donde cabían unas quinientas personas, estaba siempre a reventar. No recuerdo los asuntos de que trataba, porque acostumbraba a divagar y a mezclar cuestiones lingüísticas o filosóficas con apuntes de teoría política o moralidades privadas. La gente asistía con y por pura devoción y recuerdo que prorrumpía en aplausos cuando alguna sentencia era comprendida en su totalidad. O cuando, en mitad de la charla, se ponía a cantar algún romance o alguna coplilla.
    Tengo un gran recuerdo de él. Mientras lo escribo suena aquel disco de Amancio Prada en mi cabeza, con sus versos limpios: "Libre te quiero,/ pero no mía,/ ni de DIos ni de nadie,/ ni tuya siquiera".
    [Recuerdo ahora como pronunciaba y palatalizaba las consonantes líquidas: aquellas corzillas, que en mis oídos sonaban como aquelllas corzilllas]
    Antes de cerrar este comentario, me llega un levísimo recuerdo de que una de las conferencias trataba de gramática generativa. Pero tal vez no sea verdad.

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